Críticasalgunas críticas a la obra de Pedro Molina

Catalina Urbaneja Ortiz

Pedro Molina resulta, como artista muy difícil de definir, pues en sus pinturas se notan claramente dos tendencias típicas:
-Puede aparecer eufórico y tan ilusionado como un adolescente y en otro momento pesimista, desilusionado de todo y de todos, y, nostálgico de quien sabe que sueños y realidades se esconden en lo mas profundo de su espíritu.
Observando sus cuadros es fácil pasar, como su autor, de ese optimismo representado por la vida misma que expresa en sus paisajes bajo alas de palomas que parecen proteger la paz que emanan a encontrarte con otros verdes, lúgubres y estremecedores que tienen la virtud de clavarte ante el cuadro y contemplarlo con una sensación de calma absoluta...........
Pero para comprender esto es necesario mirar detenidamente esas pinturas, observar como es posible plasmar en un solo lienzo varios temas y que luego queden perfectamente agrupados bajo el vuelo de sus palomas.
.............Siempre palomas, repetidas hasta la saciedad en toda esta muestra y que aparecen nuevas y diferentes en cada una de sus obras, simbolizando el ansia de vuelo de su autor, como actual motivo de su existencia ....................................

Istán(Málaga) Agosto 1984,
Catalina Urbaneja Ortiz.


José Manuel Sanjuán

EL ESPEJO DEL ALMA
 
Según el diccionario de la Real Academia Española, el término “pretexto” se define como “motivo o causa simulada o aparente que se alega para hacer una cosa o para excusarse de no haberla ejecutado”. A la vista de la serie pictórica denominada Tauromaquia, estoy convencido de que su autor, Pedro Molina (Andujar, Jaén, 1958), nos “torea” -valga la expresión- con el título y con la intención, pues la referencia al ambiente taurino es un mero pretexto para indagar en los tortuosos vericuetos de la naturaleza humana.
Para ello, el pintor se traslada a esa frontera situada entre el mundo real y el imaginario, y rebusca entre sus moradores aquellos que ofrecen la faz más histriónica y ambigua. Individuos a medio camino entre seres humanos o con rasgos humanoides y personajes fantásticos provenientes de la mitología clásica, como centauros o minotauros. No obstante, la alusión más clara al tema taurino procede de la galería de retratos, donde un paseíllo de bandoleros, cupletistas, pintores, sirenas e indígenas entre otros, posan con más petulancia que estilo y con una introspección sonrojante e indiscreta. De hecho, el pintor no se recata en mostrarnos un repertorio de rostros que abarca desde la alegría superficial del exhibicionista, la sonrisa turbia del pendenciero o incluso la ruina física y moral del alucinado. Sólo un detalle unifica a esta cuadrilla de engolados y mequetrefes, la vestimenta, esto es, la chaquetilla y, en ocasiones, la montera, se yerguen como atributos ineludibles con que, sin percatarse, estos hombres y mujeres espejan su alma y sus miserias.
En un alarde de clasicismo heterodoxo, Pedro Molina ubica estos retratos en tondos, cuyos marcos dorados y profusamente decorados con grafías y filigranas de clara raíz bizantina suponen el contrapunto perfecto al cromatismo del traje de luces, una parafernalia estudiada y exquisita que convierte a sus protagonistas en héroes por un día o, más bien, durante los famosos quince minutos warholianos, puesto que la cruda realidad traspasa disfraces y oropeles, y, al final, emerge como un cadáver sin rostro, confirmando las palabras (o la sentencia) de otro especialista en desgarros anímicos y carnales, Francis Bacon: “El arte más grande te devuelve siempre a la vulnerabilidad de la condición humana”.

José Manuel Sanjuán,
Historiador de Arte.



Enrique

"La Libertad, Sancho, es uno de los dones más preciosos que han recibido los hombres: vale más que todos los tesoros de la tierra y del mar, y por ella conviene arriesgar la vida si es preciso, pues no hay pena mayor en el mundo que ser esclavo de otro o verse cautivo"

Perdona que me haya adueñado de la propiedad intelectual de otra persona para esto que me has pedido. Bueno, te pido perdón a ti porque, mucho me temo que la persona implicada no me iba a prestar mucha atención.

Como puedes ver esto va más allá de un comentario a un cuadro en concreto. No soy muy locuaz ni tengo tanta capacidad de análisis crítico. Pero si que soy sensible a la inmensa mayoría de expresiones artísticas.

La verdad es que no sé si es porque te conozco un poquito a ti o porque tu OBRA realmente me sugiere eso. Probablemente sea un poquito de las dos cosas.

Realmente, con tus composiciones me transmites todo eso: rebeldía, inconformismo, alegría, dinamismo, autoafirmación, el gusto por las cosas sencillas y por las personas y los amigos. La combinación de colores que utilizas, los trazos, lo esquemático (sobre todo en las carpetas. Pienso que eres de los que fueron muy influidos por aquel “mayo del 68” que a muchos nos transmitió tantas cosas haciendo que nos rebelemos contra todo lo que nos oprime y encorseta. Creo que las nuevas generaciones necesitarían otro mayo del 68 ¿no te parece que son un poquillo amorfos?... Bueno, no me riñas. Ya sé que te has encargado de que tu prole sea un poco contestataria y REBELDE. Me ENCANTA, eso de la rebeldía.

Creo que me he excedido en esto del comentario. Tampoco te escribo esto para que lo incluyas en el catálogo. Te lo digo porque nunca te lo he dicho y aprovecho la ocasión que me has brindado.

Eres un auténtico Quijote. Por eso, y porque, como te dije (si mal no recuerdo) El Quijote es mi personaje y libro preferido. Además, este año está de cumple y es muy fashion.

Enrique. profesor de educación física en Galicia



Manolo Peláez.

"Las lagartijas de Pedro Molina suben por el cuadro, bajan, juegan, comen o te miran quietas, esperando no sé qué. Las lagartijas de Pedro no están para que las mires o las admires, no tan siquiera para que las veas. Las lagartijas de Pedro están para que te sientas lagartija y corras por el cuadro o té pares y mires...
Me gustaría que Pedro hiciera mariposas... Me gustaría volar"

Manolo Peláez. Profesor en c.p. Cervantes, Marbella
Promotor idea del quijote manuscrito



Curro Sanguino.

Hola Pedro, me cuesta mucho hacerte un comentario sobre tu obra. No obstante, me dirijo a la persona que es a la que más conozco, al menos en sus raíces iniciales de púber y adolescente, por eso de haberla compartido.
Los minotauros, lagartijas, ojos, perros, abanicos y carpetas entre tus obras pictóricas, me llegan por su colorido, por su trasgresión, su rebelión, su toque picasiano, su sensualidad, etc.

Lo que me llama la atención es lo del toque taurino, aquí tengo un descuadre, quizás por mi protección a los animales no puedo ser objetivo, quizás tú me puedas dar una idea por donde vas en lo de tu tauromaquia. Me gusta su colorido, no así el tema de fondo, por eso de las etiquetas del "olé ", la peineta, el puro, la valentía, esto me conecta con el boxeo que tampoco me gusta.
Los minotauros, lagartijas, ojos, perros, abanicos y carpetas entre tus obras pictóricas, me llegan por su colorido, por su trasgresión, su rebelión, su toque picasiano, su sensualidad, etc.
Comer ya es un milagro, y comer del arte dos milagros, Pedro Molina, realiza todo todo un despliegue de medios a su alcance, para realizar esas obras que nos transportan, cada una de ellas, al lugar que se les antoje llevarnos. A veces en medio de una pared donde una lagartija toma el Sol, otras; Donde mas calor hace, y dos perros se adivinan el "porvenir", en estos momentos podria abanicarme con unas de sus obras, pero lo mejor de la obra de Pedro, es que no deja de sorprender, por su frescura,  (que ya siendo; lagartijas, perros, cubatas mmmmmmmmmmmmm, toreros y toreras que todos llevamos dentro, y que solo el sabe reflejar con esa frescura); Le desafio otros cincuenta, o sesenta años a que siga siendo un artista tan fresco y humano, como hasta ahora. Viva el Arte y la Libertad.

Curro Sanguino,
Artista plástico



Roger Harman

Flattering the Einsteinian dimensionless chant.
Pedro Molina
Intensa creativedad en movimiento
 
La fecunda, elástica, itinerante, musical y sugestiva obra del pintor Pedro Molina, nos impresiona por su pulsante originalidad. Cuatro trazos definen la danza. Una pincelada añade el canto. El horizonte enmarca el feliz sueño de la humanidad, alegre, tierra, real y exploradora. El artista reencarna su personalidad en consonante evolución, arrastrando nuestros ojos ante todo lo posible afirmando que su verdad es nuestra. Una invitación a las sensaciones del color y el movimiento. El "alma" de su obra es fraternal con la mitología, la fauna y el equilibrio imposible. El cuerpo es también familiar con el tecnicismo agregante. Fija sobre el lienzo lo más cercano a sus ojos y manos obteniendo orografías y jugosa práctica. Pedro Molina es real. Un pintor de oficio. Una valiosa mente que anhela la inspiración constante. Cotizado.
 
Roger Harman.
Crítico de Arte.



Paco Moyano.

"Si se bucea en la obra de Pedro Molina en algún momento llega el sabor salado, el aleteo sosegado unas veces, desesperado otras de gaviotas y la palidez inquietante, atrayente, de un leve rayo lunar apenas insinuado fisicamente pero fuertemente sentido".
"Pintura sin pinceles, elaborada lentamente, sentida en cada unos de sus matices.
Cada uno de los cuadros constituye una multiplicidad de vivencias, de situaciones, de mundos interiores imposibles de ser expresados por la palabra con la precisión suficiente".
Y continúa más adelante: "Algo literario emana de estas pinturas que no se limitan a una narración lineal, argumentos diversos que se entremezclan, pero como catalizador aglutinante de todos ellos aparece el ansia de volar por encima de un mundo hecho a medida".
 
Paco Moyano.-



Pablo Gentel Santabárbara.

... La raíz, el origen de estas pinturas está en los años noventa, a finales de esa década, surge de una enconada lucha con el destino, de un apasainado amor por la vida, de un cúmulo de sentimientos apilados en el corazón de Pedro Molina, en estos años de azares íntimos e historias inevitablemente rotas por la naturaleza de un acontecer vivo...

La primera vez que esta línea pictórica vió la luz fué en Leiria (Portugal), año 2000, estrenando milenio. El título de la muestra era "el burladero del minotauro", en la galería "Quatro", con la que el artista trabajaba desde 1996, en esta ocasión muchas ilusiones se quemaron allí. No cuento lo que ocurrió pues no pasa de ser anecdótico, todo se alió para que aquella exposición fuera un desastre de público, de crítica y un sin fin de etcéteras...

He hablado de comienzo, Molina cambiaba su trayectoria mínimal y simbolista por otra expresionista y que jugueteaba con el surrealismo, comenzaba otra etapa, en Portugal decían que era "neo-barroco", de una manera u otra era un comienzo, yo, amigo y seguidor de su obra escribo aquí que esa vena expresionista estuvo siempre ahí, ya pintó así a finales de los ochenta con la colección de "Iconos Contemporaneos" presentada en un lugar habitual del pintor, el entrañable bar "El Estrecho" donde continuamente muestra lo nuevo a sus amigos, donde él piensa que es el mejor sitio, no para colgar, pero si para que te sorprenda un cuadro, un bar. Me contó en alguna ocasión que en la intimidad es donde se disfruta mas el arte, pero que donde antes lo paladeas es en los lugares donde te "pilla" desprevenido.

Y volviendo a Portugal, al 2000, fue aquí en este año donde mostró su fuerza creativa, su vitalidad utilizando lo figurativo, los rostros humanos, sus gestos, sus debilidades, su contemplación y su lucha...

Hoy sigue con esta acidez e irónica expensiva, pero dentro de unos cánones más realistas cromatizando mitología, naturaleza y humanidad con el denominador común de una vestimenta típica y para algunos tópica, traje de luces, simbolizando así una manera de enfrentarse al día. a la vida cotidiana, y en fin, abriéndonos una ventana a su alma para el que quiera mirar...
La obra que aquí presanta Pedro MOlina se disfruta hoy en casi todo el mundo.


Pablo Gentel Santabárbara.

Crítico de Arte.



Enrique Fuentes González.


"La Libertad, Sancho, es uno de los dones más preciosos que han recibido los hombres: vale más que todos los tesoros de la tierra y el mar, y por ella conviene arriesgar la vida si es preciso, pues no hay pena mayor en el mundo que ser escalvo de otro o verse cautivo"

 
Perdona que me haya adueñado de la propiedad intelectual de otra persona para esto que me has pedido. 
Bueno, te pido perdón a ti porque, mucho me temo que la persona implicada no me iba a prestar mucha atención.

  Como puedes ver esto va más allá de un comentario a un cuadro en concreto. No soy muy  locuaz ni tengo tanta capacidad de análisis crítico. Pero si que soy sensible a la inmensa mayoría de expresiones artísticas.
 

  La verdad es que no sé si es porque te conozco un poquito a ti o porque tu OBRA realmente me sugiere eso. Probablemente sea un poquito de las dos cosas.

 
Relamente, con tus composiciones me transmites todo esto: rebeldía, inconformismo, alegría, dinamismo, autoafirmación, el gusto por las cosas sencillas y por las personas y los amigos. La combinación de colores que utilizas, los trazos, lo esquemático (sobre todo en las carpetas) Pienso que eres de los que fueron muy influidos por aquel "Mayo del 68" que a muchos nos transmitió tantas cosas haciendo que nos rebelemos contra todo lo que nos oprime y encorseta. Creo que las nuevas generaciones necesitarían otro mayo del 68 ¿no te parece que son un poquillo amorfos?... Bueno, no me riñas. Ya sé que te hasencargado de que tu prole sea un poco contestataria y REBELDE. Me ENCANTA, eso de la rebeldía.
 

Creo que me he excedido en esto del comentario. Tampoco te escribo esto para que lo incluyas en el catálogo. Te lo digo porque nunca te lo he dicho y aprovecho la ocasión que me has brindado.

Eres un auténtico Quijote. Por eso, y porque, como te dije (si mal no recuerdo) El Quijote es mi personaje y libro preferido. Además, este año está de cumple y es muy fashion.

Enrique Fuentes González.
Profesor de Secundaria en Galicia.



Manuel Coronado.

Hace unos años me sorprendieron unas obras de este artista en Mallorca, se me quedo en mi retina unas obras que salían un poco de lo normal, y hace unos meses me sorprendió de nuevo en Mojacar al visitar una exposición en la galeria Delfos.
Nuestro encuentro como personas en Mojacar y luego en Águilas me hizo conocer al artista y a la persona. Un arte siempre siguiendo una trayectoria ascendente, de aquellos paisajes llenos de fuerza a los torero capricornios, sus texturas iluminadas como lentejuelas inteligentemente armoniosas en un lloro y expresivo lenguaje de lo que para él significaba el primer actor de nuestra fiesta Nacional. El astado se metamorfosea en Humano y el Humano en Bestia Infernal que tanto monta esta pintura.
No es para ver a simple vista, se precisa observación y conocimiento de toda una trayectoria inteligente.
Pedro Molina Peña pasará por Águilas dejando buena huella de su bien hacer. Y mis paisanos le darán la bienvenida y admiración como se la doy yo.
Es un placer presentarlo en Águilas en la Sala que lleva mi nombre.

Consell a 24 de Noviembre de 2005